
Un día decidí que mi futuro debía estar entre esas paredes. Sin duda alguna hice lo imposible por llegar. Si no lo conseguía, se me caería el mundo encima, pero si lo conseguía iba a ser la persona más feliz del mundo.
Hoy, dos años y cuatro meses después, las cosas han cambiado. Alcancé mi meta. Pero no era como me lo imaginaba. Ni muchísimo menos. Porque está comprobado que entre cuatro paredes, aunque sean las mejores cuatro paredes del mundo, no se aprende. O al menos no se aprende todo lo que uno desea. En mi caso ocurre más bien lo primero. La gente a menudo va a un sitio esperando encontrar algo concreto, y luego resulta que se lleva algo totalmente diferente de lo que quería. Sí, como cuando vamos de rebajas buscando un pantalón vaquero y volvemos a casa con un par de bolsas que no contienen nada necesario. Pero, ¿Y el pantalón vaquero? Nadie lo ha visto. Eso sí, la tarde de rebajas no me la quita nadie, y la camiseta que estaba a mitad de precio por ser la última, tampoco.
Algo así me ha pasado a mí. Llegué un uno de octubre a La Facultad de Ciencias de la Información, sita en la avenida complutense, Madrid. Nerviosa pero contenta. Ante todo contenta. “Sí, que no se me olvide, mi clase es la 508”. Pensaba y pensaba, y a la vez miraba por todas partes. No podía negar que era novata.
En sólo una semana conseguí nueve amigos. Es decir, que me fui de rebajas creyendo que iba a encontrar la carrera de mi vida, y en su lugar me encontré con el ofertón del siglo. Sólo que me llevé a casa una prenda llena de remiendos, por así decirlo: cinco años condenada a estudiar cosas inútiles.
Digamos que, por utilizar otro símil, compré una docena de huevos y uno estaba roto. Pero claro, ya no lo podía devolver, ja ja. Por suerte, el resto de los huevos siguen sanos y no caducan, estos son huevos de verdad….que nadie piense mal. Y aunque a veces el huevo roto me haga pensar en lo tonta que fui al gastar el dinero sin abrir antes la caja, el resto de los huevos me da fuerzas para soportar los dos años y medio que me quedan. Entonces, me desharé del huevo roto, que se convertirá en un título de periodista y los huevos sanos me acompañarán siempre allá donde vaya. Esos huevos (mis amigos, por si alguien anda despistadillo y no se ha enterado) me están enseñando más que lo que el huevo roto hubiera podido desear alguna vez en su triste vida.
Pero ya es hora de empezar a aprender a ser periodista, aunque sea por mi cuenta, aunque me equivoque. Algún día hay que partir de cero en todo, y este es mi momento. De ahí el nacimiento de este blog, con un nombre que creo que lo dice Todo. Porque historia, literatura, teoría de la información, jurídicas y otras tantas asignaturas de mi queridísima carrera, se pueden aprender en casa, estudiando, pero el periodismo es otra cosa. El periodismo se aprende en la calle.
Me gusta ser un huevo xD
Ni que decir que estoy de acuerdo en que lo que nos enseñan no tiene mucha utilidad (aunque yo sigo pensando -o más bien deseando- que algún día diré ¡Anda, si me sirvió para algo la clase de X!). Y de hecho las que tienen utilidad muchas veces acaban defraudándonos…
Sin embargo, si no nos hubiéramos embarcado en esta carrera, nos habríamos arrepentido por los siglos de los siglos… Además, mientras sepa que en el examen de huevo entero voy aprobando (ya me pondréis los demás huevos la nota xD) me da (casi) igual las asignaturas “de verdad”. Aunque las que de verdad son de verdad son las asignaturas-huevo xD
Hala, que ya paro que estoy empezando a desvariar. Voy a añadirte un enlacito en mi blog POR FINNN! xD Que tenía ganas de verte en un blog de los de verdad ^^
Un besazo y sigue así
Manda huevos el tema.
Dentro de dos años enmarca el huevo roto en una de las cuatro paredes de tu cuarto, y sal de ellas a disfrutar de tu vida y tu profesión con los otros 11
un beso
ya estás por el km. 1
Eiiii, por fin te abres un blog, ya era hora!!! xDD, yo también me voy a poner ya mismito tu enlace xDD.
Muy bonita manera de empezar, me gusta lo de Kilómetro cero, y la verdad que muchas cosas sólo se pueden aprender mejor por uno mismo, y bueno, seguro que alguna de las cosas que estudiais os servirá de algo aunque sea un poquito xD. Eso sí, la 508 fue vital para todos, y ahora aunque yo desertara de las clases os sigo dando la murga en otros sitios, jeje xDD
Bueno, espero leerte a menudo y que este blog dure por los siglos de los siglos, jeje
Besillos!
Qué iluuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, ya tres comentarios!!!!!Gracias xicos!!!!! weno espero que este blog sea el principio de grandes cosas, donde podremos comentar tanto las asignaturas de verdad (las asquerosas) y las asignaturas – huevo, en las que participamos todos!!jajaja Y la docena de huevos es un símil, está claro que hay muchos más huevos sanos x el mundo que los q caben en una sola caja. Cada cual lleva su/s caja/s bajo el brazo, e inevitablemente algún huevo se tiene que romper.
PD para Nachete: jooooo, si estoy en el kilometro 1 ya no puedo llamarlo Km cero…te imaginas q cada dia q actualizo cambiase el nombre del blog????jajajajajaj, weno fuera de coñas, la verdad es que cada día que pasa es un punto de partida para nuevas cosas, nunca dejamos de aprender, y eso es muy bueno!!!!Así que el título nunca quedará obsoleto.
PD2: espero que este blog dure, como bien dice Oli, por los siglos de los siglos, xq pienso que de cada cosa que vemos o de cada cosa q escuchamos, se pueden sacar historias para dar y tomar. Y muy buenas además. Así que nada, con la oreja puesta, como me dijeron una vez y ante todo ganas de escribir.
Besillos xicos!!!!
Muy buen comienzo, ole tus huevos!! jejeje
Y bueno, poco más que añadir respecto a nuestra carrera, que deja a la altura del betún el timo de la estampita. Esto es el timo más grande que hay en el universo. Y también lo mejor que me ha pasado. Porque igual no sé como (huevos) se hace una noticia pero he aprendido a vivir gracias a vosotros.
Y ya dejo de tocar los huevos.
Ojo lo que dan de sí los huevos
jajajaja
Vaya vaya, mira quién se ha abierto un blog…
Está claro que en la Facultad de Ciencias de la Información, lo que es Periodismo, se aprende poco (más bien nada). Pero ¿y lo que mola el cesped? ¿y esa mole de cemento tan acertadamente decorada en su interior por paredes de colorines? ¿y los huevos que nos movemos por alli?
Para aprender está la calle y para disfrutar, la facultad
Como vais a aprender…si la facultad es to feaaaaaaaaa!!!
Esta claro que en la carrera, como en la inmensa mayoria de ellas, no os van a enseñar nada útil, cuando vais a ver si os gusta o no, y si valeis o no, para esto va a ser cuando empeceis a trabajar. Asi que, que ni Dios se desanime aquiiiii, que teneis que quitar de vuetra profesión la mala imagen que dan la mayoría de los periodistas.
P.D: la foto la encontre yo…es DIOS!
ciao ^^
petardillo……me has firmado pero con mi cuenta…..q usurpador…..jajajaj