
“Ven por aquí” me dijo un niño de tez blanca. Parecía que estaba enfermo.
“¿y qué hay ahí?” pregunté impaciente. Llevábamos andando varios minutos por un sitio que conocía a la perfección. El niño creía que me enseñaría algo sorprendente, pero lo que no sabía era que mi vida estaba reducida prácticamente a esas paredes, a ese camino en el que tantas veces había tropezado. Mis rodillas eran prueba de ello.
“Pues algo que te va a encantar. Por cierto, ¿cómo te llamas? Yo me llamo Charlie.”
Qué nombre tan raro, pensé. Tan raro como la blancura de su rostro. Nunca había visto a un niño así en mis 12 años de vida.
“Yo me llamo Said” Dije con voz cansada. Era mi hora de dormir, y este niño pesado me había despertado. ¿Acaso no sabe que yo mañana tengo cosas que hacer? Si se lo digo a lo mejor me deja en paz. Bueno…la verdad es que tengo curiosidad por saber qué me va a enseñar…
“Oye, ¿tú por qué eres tan moreno?”
“¿Y tú por qué tan blanco?”
“Mis amigos son todos como yo. Sólo algunos se ponen más morenos cuando se van a la playa en verano. George pasa un mes en España cuando le dan las vacaciones a su padre y viene muy moreno. Pero por lo que veo, a ti no te hacen falta vacaciones. Tú ya eres moreno. ¡qué suerte!”
¿A la playa? Este niño se había vuelto loco. Loco de remate. ¿Vacaciones yo? ¿Qué es eso? Pero prefería no decir nada. No quería quedar como un tonto delante de ese niño sabelotodo.
“¿Cuánto queda para enseñarme eso tan interesante? Yo es que tengo que dormir….mañana trabajo.
“Lo sé, llevo observándote varios días”
“¿Qué me espías? ¡Pero bueno! Pues podías salir de tu escondite y ayudarme de vez en cuando”. Esto ya era lo último…. “¿qué pasa, que tú no trabajas por ser blanquito? Pues aquí a todos los niños nos han enseñado que para ser gente de provecho hay que empezar a trabajar pronto. Tenemos que aprender a ser responsables.
“Pues yo voy a la escuela. Todos los niños blanquitos estudiamos. El otro día en una clase la profesora nos enseñó lo que les pasa a los niños como tú. Por eso vengo a ayudarte”.
“¿Ayudarme?”
“Sí, ¿acaso tú no quieres ir al cole? No sabes lo que te pierdes. Mira ya llegamos.
El cole….el caso es que tenía un vago recuerdo de aquello. Una mujer que le decía que pintase algo….un niño que le daba en la cara con un balón de goma….su madre esperándole en la puerta de aquel edificio….Pero debía de ser hace muchos años, porque tan sólo era un borroso recuerdo. De repente, vio un escenario algo extraño. Un grupo de niños sentados en mesitas. En todas las mesitas había un libro que todos los niños miraban fijamente. Una niña rubia hablaba mirando su libro. Todos ellos eran blanquitos, como Charlie, que ahora le miraba observando su reacción. Said tenía los ojos abiertos como platos, y la boca entreabierta queriendo decir algo, pero sin saber qué.
“Este es el cole” le dijo Charlie. “Nos están preparando para entrar en el instituto. Algún día seré médico. ¿A ti qué te gustaría ser de mayor?”
“Pues….nunca lo había pensado. Imaginaba que trabajaría aquí siempre. En este lugar oscuro. No sé cómo no había visto esto antes. Si esta cueva me la conozco de memoria….” Por más que le de vueltas no lograré entenderlo. El caso es que este sitio parece tan acogedor…Pero yo no estoy al nivel de esos niños. Ni si quiera sé leer ni escribir. No…ese mundo no es para mí…
“¡Said, Said! Despierta Said, que llegas tarde, son las seis.
Said trataba de abandonar su dulce sueño pero no podía. La mujer que estaba a cargo de aquellos niños le había invitado a sentarse en una mesita vacía. La guardaba para él. Pero al fin tuvo que decirles adiós y volver a la realidad. Les prometió que volvería.
Hay que ver lo duro que es volver a la realidad, eh… Y más en casos así.
Un beso cristinilla
estoy leyendo que se calcula que hay unos 246 millones de niños que sufren explotacion en todo el mundo. es una cifra bastante escalofriente.y la verdad es que poco se puede hacer. encima muchos intentan con su familia cambiar a “mejor” vida, arriesgandose en una patera a cruzar el estrecho, y, si sobreviven, cuando llegan aqi se encuentran una puta mierda…o que te dan un abono transporte…XD
jejeje,”¿Abono?¿qué es eso?”-By Marianico R. ;madre mía, lo bien que se hacen los tontos la gente xD…
Oye, Cris me ha gustado tu manera de contarlo, siempre a través de los niños se consigue ver la realidad de una manera inocente y quizás más suave, me ha recordado al niño del pijama de rayas, me ha molado, lo malo de esto como habeis dicho, es tener que volver a la realidad y como dice Javi, muchas veces cuando llegan aquí no todos consiguen una vida mejor.
Bueno, pekenia, sigue escribiendo que lo haces muy bien y cuídate
Besillos!
Si esto es el principio de un relato yo quiero ver el final eh??? Me he quedado con las ganas.
Un besazo!
Hola holiya a todos!!! joer ya estaba deprimida pensando no seguir con la historia….jajajaja, porque efectivamente, es el principio de un cuentecillo. Por fín hoy me ha visitado la tan agradable presencia de la inspiración y ya sé cómo voy a terminarlo. Esta semana volveré a actualizar, cuando haya conseguido dormir doce horas seguidas y me encuentre como nueva, jajajajaja, un besito guapos, y gracias por las opiniones!!!
Yo también quiero ver el final!! asi que ya te estás poniendo a ello y en un pliki lo quiero ver por aquí!!!! Muchos besitos nena!!